Habla de forma natural, no formal.
El examen oral es una conversación — no una presentación. Los examinadores no recompensan el lenguaje rígido y excesivamente formal ni una entrega ensayada. Habla como lo harías en una conversación informal, segura y educada. Las contracciones naturales (I'm, it's, they've) y los conectores informales (plus, anyway, mind you) son totalmente apropiados.